Mostrando entradas con la etiqueta estres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estres. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de diciembre de 2011

MUJERES

En una conferencia que se llevó a cabo en Stanford, en la cual se abordó el tema sobre la conexión mente-cuerpo y la relación entre  el estrés y el malestar físico, el orador (jefe de Psiquiatría en Stanford) dijo que una de las mejores cosas que un hombre puede hacer por su salud es casarse con  una mujer, mientras que una mujer, una de las mejores cosas que puede hacer , por su salud,  es cultivar su relación con sus amigas. 
Al principio, todo el mundo se rió, pero él hablaba en serio. Las mujeres se conectan entre ellas de manera diferente y se proporcionan sistemas de apoyo que las ayudan a lidiar con el estrés y las experiencias difíciles de la vida.
 Físicamente, esta cualidad "tiempo para las amigas" nos ayuda a fabricar más serotonina -un neurotransmisor que ayuda a combatir la depresión y puede producir una sensación general de bienestar.
 Las mujeres comparten sus sentimientos, mientras que los hombres a menudo se relacionan en torno a sus actividades.  
 Ellos raramente se sientan a hablar con un amigo  de cómo se sienten acerca de cualquier cosa, o cómo va su vida personal. ¿Trabajo? Sí. ¿Deportes? Sí. ¿Coches? Sí.
 Pero de  ¿sus sentimientos? muy pocas veces.  
Las mujeres lo hacen todo el tiempo.
Nosotras compartimos desde el fondo de nuestra alma y, evidentemente, eso es muy bueno para nuestra salud. 
 El orador dijo que dedicar tiempo para compartir con una amiga es tan importante para nuestra salud general como el jogging o ir al gimnasio.
Hay una tendencia a pensar que cuando estamos "haciendo ejercicio" estamos haciendo algo bueno para nuestro cuerpo, pero que cuando estamos hablando con nuestras amigas, estamos perdiendo el tiempo y deberíamos estar ocupadas de forma más productiva.
Pues no es cierto. De hecho, dijo que el no crear y mantener relaciones personales de calidad, con otros seres humanos, es  nocivo para nuestra salud física.
Por lo tanto, cada vez que nos sentamos a charlar con nuestras amigas, démonos unos golpecitos en la espalda y felicitémonos por estar haciendo algo útil para nuestra salud.  
 De hecho, somos muy muy afortunadas... ¡la amistad con nuestras amigas es muy buena para nuestra salud !
¡Que vivan los "cafecitos, los almuercitos, los traguitos,  etc.!
¡¡¡SALUD !!! 

martes, 9 de agosto de 2011

Disfruta la vida... con calma


Vivir de prisa no es vivir, es sobrevivir”.
La hiperactividad actual nos lleva a dedicar nuestras energías a otras metas que nos hacen olvidar las cosas importantes de la vida.  Sufrimos la Enfermedad del Tiempo creyendo que todo se debe hacer rápido.  Intentemos decrecer el ritmo alocado en qué vivimos para no degradarnos nosotros mismos.  Simplemente reduzcamos la marcha y busquemos el tiempo justo para cada cosa;  saboreemos cada momento priorizando lo imprescindible.
No dejes que tu agenda te gobierne, muchas cosas que te planteas ahora son postergables. Prueba y verás.
Cuando estés con tu pareja y tus hijos, o con tus amigos,  préstales la atención que se merecen.
Tómate tiempo para comer y beber. Comer apurado genera males digestivos y si la comida es buena y está bien sazonada, no la apreciarás como se debe. Este es uno de los placeres de la vida,  no lo arruines.
Pasa tiempo a solas contigo mismo, en silencio. Escucha tu voz interior. No tengas miedo al silencio. Al principio te será difícil, luego notarás los beneficios.
Escucha música con calma y verás que es bellísima. Muchas veces es mejor que lo que te muestran en televisión.
Escribe una lista de prioridades. Si lo primero que escribiste es trabajo, algo anda mal,  vuelve a redactarlo. El trabajo es importante y debemos hacerlo, pero no debe ser lo más importante de tu vida.
Escucha los sueños de la gente que amas, sus miedos, sus alegrías, sus fracasos, sus fantasías y problemas.
No creas que tus hijos pueden seguir tu ritmo, eres tú quien debe desacelerar e ir al ritmo de ellos.
El virus de la prisa es una epidemia mundial.  “Si lo has contraído, trata de curarte".